Os traigo una reflexión: ¿En la amistad todo vale?

Hola a tod@s, ¿qué tal estáis? Hoy quiero plantearos una pregunta: ¿En la amistad todo vale? Depende del día pienso una cosa u otra. ¿La amistad es un escudo para poder “utilizar” a otra persona siempre que lo necesite? Escribo utilizar con comillas porque no creo que en una amistad sincera el verbo apropiado sea utilizar, pero no sé bien cómo expresarlo. Espero que con la reflexión al completo se entienda a lo que me quiero referir.

¿Qué es una amistad sincera?

¿Cuánto tiempo tiene que pasar para que dos personas forjen una amistad sincera? Yo personalmente creo que no hay un tiempo estipulado, pues puede que conectes con una persona muy rápido y surja amistad en poco tiempo. Es posible también que conozcas a alguien desde hace mucho tiempo pero que no hayas entablado amistad pero tras un acontecimiento importante acabes conociéndole más a fondo y acabe al fin en una bonita y duradera amistad. La amistad puede formarse de muchas maneras y no creo que una sea menos merecedora que otra.

Cuando la relación se rompe

El problema viene a la hora de romperla. Cada uno le da una importancia determinada a las amistades y supongo que en base a eso te dolerá más o menos la pérdida de un amig@. No soy la única que ha perdido amig@s, así que estoy segura de que más de una persona va a sentirse identificad@ con algunas cosas que expondré a continuación.

Creo que cuando es la otra persona que corta la relación contigo es doloroso pero aún lo es más cuando te ves en la obligación de tener que romperla tú por tu propio bienestar, sintiéndote así muy egoísta. Me explico. ¿No habéis tenido (o tenéis) a es@ amig@ que toma decisiones poco acertadas pero aún así sigue y sigue, fastidiándose cada día más? Como decía antes, todo depende de cómo te involucras en las amistades, pero si eres como yo las consecuencias de esas decisiones parece que las sufres en tus carnes.

¿Cuándo una relación es tóxica?

Cada vez que quedas con tu amig@, parece que en su vida todo está mal. Parece que siempre tiene algo negativo de lo que hablarte y acabas sin palabras de consuelo. Al principio crees que es probable que todo mejore y que sea una mala racha (¿quién no ha tenido una mala racha…?) pero pasados unos años empiezas a ver las cosas de otra manera… las decisiones que toma no son las más acertadas y no es capaz de ver en la bola en la que se está metiendo. Año tras año empeora la situación y va apagando su verdadera forma de ser convirtiéndose en una persona totalmente diferente a cómo la conociste. Cuando tu amig@ está tan cieg@ que no es capaz de ver en el embrollo en el que está, siempre te queda la esperanza de que puedas hacérselo ver. Pero cuando sabe exactamente la problemática que hay y aún así se niega a hacer algo ya no te quedan esperanzas de conseguir nada. ¿Cómo puedes ayudar a alguien que aunque es consciente del estado en el que se encuentra no es capaz de actuar y tomar decisiones que, aunque difíciles, en el fondo sabe que son las correctas? Es muy difícil, y ahí es donde entra mi conflicto.

¿Qué tienes que hacer si esa amistad empieza a ser tóxica para ti pero quieres tanto a esa persona que te es muy difícil prescindir de ella? No sé si hay una respuesta correcta a esa pregunta…Cuando estás tan metid@ en la vida de tu amig@, sufres tanto o más que el/ella. ¿Más? Sí, más. Porque tú no puedes hacer absolutamente nada para cambiar la realidad que le envuelve pero te comes las consecuencias de sus acciones. Lo único que puedes hacer es estar a su lado aunque te duela. Pero, ¿y si tu salud mental se ve dañada por cómo se van agravando los acontecimientos? Ese vaivén de decisiones (que escapan a tu voluntad) que te desconciertan y hacen que nunca sepas cómo va a acabar el día…una llamada, un mensaje, algún invitad@ a dormir de manera inesperada… ¿Cómo actuar en esos momentos?

¿Qué hacemos ante esta situación?

Sólo hay dos maneras de actuar: dejar que se perpetúe la situación o dar por finalizada la amistad. No sé a vosotros pero a mí ninguna de las dos opciones me gusta. Si dejas que se perpetúe la situación te haces daño al ver cómo tu amig@ sufre y si finalizas la amistad padeces porque perder a alguien que quieres no es plato de buen gusto para nadie.

Entonces vuelvo a la pregunta del principio. ¿En la amistad todo vale? ¿En la amistad debes estar incondicionalmente al lado de alguien que no es capaz de mover ficha para mejorar su vida? ¿Hasta dónde está permitida la utilización de la comprensión y del apoyo que los amigos te ofrecen?

Sea como sea, el tiempo consigue ordenar (a su manera) las cosas. El dolor va aminorando poco a poco y la pérdida se hace más llevadera. Lo que no nos mata nos hace más fuertes.

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