¿Cómo debería ser la Educación durante el confinamiento?dibujo

Saludos a tod@s, amig@s. ¿Cómo lleváis el confinamiento? Nosotros la verdad es que dentro de lo que cabe estamos bien. Aquí en Mallorca estamos en FASE 2 y en el pueblo en el que vivo nadie diría que estamos en Estado de Alarma (tenemos suerte). Hoy me gustaría hablaros de algo que llevo un tiempo pensando: ¿Cómo debería ser la educación durante el confinamiento?

Nuestro caso personal

Como ya sabéis, tengo dos niños, uno que va a acabar tercero de primaria (8años) y otro que va a tercero de infantil (5 años). Su escuela nos ha estado enviando trabajos para hacer con los niños desde que empezó el confinamiento. Así ellos podían seguir con un poco de normalidad dentro del desastre que había provocado el Covid-19.

Cada lunes recibimos un e-mail con los deberes que tienen que hacer durante la semana y nosotros los vamos enviando una vez están hechos. Sin prisas y sin obligaciones excesivas. Estas últimas semanas han hecho videollamadas en grupos reducidos para hablar de cómo están, la tutora prepara juegos para hacer con ellos y pasan un buen rato.

Siempre han priorizado el bienestar de la familia y el de los niños: que no se agobien ni ellos ni nosotros, que hagamos siempre las cosas en función de nuestras posibilidades. Han tratado todo de manera muy comprensiva. Los niños reciben mensajes de apoyo, de ánimo y felicitándoles por su trabajo y paciencia en estos momentos tan extraños. La actitud de los profesores es de agradecer, ya que hacen que sea más fácil el trabajo en casa con ellos (trabajo totalmente nuevo para los padres).
corazon de letras

Nuestra manera de organizarnos las tareas es la siguiente: por la mañana, después de desayunar, se recoge la casa entre todos y después se hacen los deberes que toquen ese día. Tras comer, descansamos viendo una peli, una serie o jugando a algo de manera relajada. La tarde es momento de correr en el patio, recibir visitas (desde que se permite hacerlo) y desconectar de todo haciendo cosas que nos diviertan.

Cómo es en otras escuelas

Hablando con los amigos, vas viendo las diferentes maneras de enfocar la educación durante el confinamiento. Tenemos unos amigos que reciben via e-mail el trabajo que los niños deben hacer de manera diaria, según el horario que tenían cuando iban a clase. Ese mismo día tienen que enviar el trabajo hecho para que pase a ser corregido por l@s profesor@s.

Otras escuelas obligan a que los niños estén conectados de 9 a 17 (todo el horario lectivo que ocupaba una jornada escolar pre-covid) haciendo clases online. No hablamos de alumnos de 16 años, sino de niñ@s de primaria. Es lo más parecido a ir a clases presenciales pero con la pandemia alterando su realidad (cabe decir que la libertad de los niños ha sido la más trastocada).

¿Cuál es la mejor opción?

Escuchando a unos y a otros me pregunto: ¿Cuál es la mejor manera de enfocar la educación durante el tiempo que dura la pandemia? ¿Es más importante que los niñ@s cumplan religiosamente con todas las asignaturas? ¿o por el contrario es más importante su salud mental? ¿Es una catástrofe que los niñ@s no hayan podido acabar el curso escolar?

Éstas y muchas más preguntas me vienen a la cabeza cuando escucho a la gente hablar sobre la apertura de colegios antes de tiempo, la importancia de que sigan rigurosamente las asignaturas que dejaron pendientes en el colegio, el hecho de que van a empezar muy atrasados el siguiente curso…

Yo respeto todas las opiniones porque no podemos pensar todos igual, pero me gustaría compartir con vosotros la conclusión a la que yo he llegado tras reflexionar todo este tiempo.

Creo que la libertad de los niños ha sido la más alterada. Han dejado de ir a clase, han dejado de ver a sus compañeros, no podían salir ni a la puerta de su casa cuando sí estaba permitido pasear al perro. Todo esto trastoca a cualquiera y creo que tendríamos que ser más comprensibles con ellos y no exigir tanta “nota académica” sino acompañarles durante esta etapa, jugar con ellos, compartir tiempo con ellos, en definitiva, hacer que pasen lo mejor posible el mal trago que trae la pandemia. Porque el mal trago es para todos, no sólo para los adultos (a veces nos olvidamos).estados de ánimo en el confinamiento

¿Y qué hay del curso que viene? Empezarán atrasados

Eso dicen algunos, pero ¿y qué importa? Aprenderán a sumar, aprenderán a dividir, aprenderán a hacer raíces cuadradas. Se pondrán al día en cuanto puedan. Todo eso se puede aprender un mes antes o un mes después. En cambio, si comienzan con ansiedades, depresiones o a saber qué trastorno va a ser mucho más difícil de sanar. Hay que priorizar y desde luego, para mí, el hecho de que acabe el curso con todo el temario programado no es uno de ellos.

Yo estoy contenta con la postura que ha tomado la escuela de mis hijos porque creo que es la más humana dando más importancia al bienestar de los niñ@s y de sus familias y no al resultado académico.

Dejemos que los niñ@s aprendan otra cara de la vida, la que te forma como persona, la de la responsabilidad, la de la solidaridad. En mi casa mis hijos son responsables de sus cosas, friegan los platos, ayudan a quitar las malas hierbas del huerto, aprenden civismo. Se fijan en aquellos que no siguen las normas y critican su decisión de saltárselas razonando el por qué hay unas normas y por qué debemos cumplirlas. Conocen la situación que vivimos y son responsables con respecto a ella.

Con estas palabras puede que creas que soy una persona que acata las normas sin cuestionarlas pero no es así para nada. Creo que las normas están para cumplirlas pero también creo que toda norma debe ser cuestionada y cambiada si no cumple con su propósito o es injusta.

En definitiva, la educación durante el confinamiento (educación entendiéndose como la que da la escuela) es algo a tener en cuenta pero con los pies en la tierra, comprendiendo la situación que estamos viviendo y no exigiendo a los niñ@s cosas que muy posiblemente no podríamos hacer los adultos.niños felices

Intentemos pasar lo mejor posible este desastroso momento sin agobiarnos ni exigirnos demasiado, ya suficiente tenemos con escuchar las lamentables noticias que dan en los telediarios.

¡A Cuidarse! 💜

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